La odisea de alquilar un piso en Madrid

Sigo en mi búsqueda intensiva para alquilar un piso en Madrid, nada de lujos, un pequeño apartamento en lo que yo llamo la almendra central de Madrid Dentro de la M-30 y de Cuatro Caminos hacia abajo. Absoluta misión imposible por menos de 700€ al mes, una vergüenza.

Quiero una ventana. ¿Pero a qué precio? Las ventanas se cotizan alto en la Capital. La diferencia de precio entre un piso interior y exterior en la misma zona y con similares características puede llegar a los 100€.

Vivienda digna-Alquilar piso Madrid
Vivienda digna-Alquilar piso Madrid

Me llaman poderosamente la atención esos anuncios que rezan “interior muy luminoso”, sí, y con unas espléndidas vistas a un patio de luces donde podrás contemplar las bragas raídas de la señora del tercero. Es descorazonador.

Otros publican características engañosas: “60 metros cuadrados, no podrás resistirte a decir que no”. Oh, qué gran ganga. Pero una vez que lo visitas descubres que los metros habitables apenas llegan a los 35, de los cuales la mayor parte corresponden a un larguísimo pasillo que parece sacado de la película El Resplandor de Stanley Kubrick.

Algunos otros, los que más, forman parte de agencias inmobiliarias especuladoras y deleznables que exigen el cobro de una mensualidad por “costes de gestión”, que nunca más volverás a oler. Coño, encima de puta tengo que poner la cama…  Qué  panda de sinvergüenzas.

También los hay que exigen un precio desorbitado por cuatro paredes mondas y lirondas donde los muebles te los traes tú. Otros que te embaucan con maravillosos adjetivos: “reformado”, con paredes recubiertas de papel made in the 70’s; “luminoso”, que resulta ser el sótano donde habita el Conde Drácula; “amueblado”, con tétricos muebles del siglo XVIII; “tranquilo”, en una calle con tres bares de copas por metro cuadrado; “acogedor”, con múltiples especies de animales de compañía; o mi favorito, piso “ideal”, con una cocina que misteriosamente aparece de un armario de medio metro de ancho (si tienes que picar cebolla para el sofrito mejor despliega la mesa de camping que tendrás que llevarte para usar de encimera, o aliméntate exclusivamente de sándwiches).

Y por si fuera poco, toda esta basura está regada por el derroche de simpatía y amabilidad de los propietarios. Señores, parece que les supone un incordio el embolsarse 700€ al mes por un zulo que no los vale.  Pueden responder con mejores modales al teléfono, o decir hola y dar la mano cuando nos encontramos a las puertas del portal, antes de hacer la visita de rigor a la mazmorra que pretende meterme por los ojos.

Esta es la crónica de dos meses buscando piso en Madrid a través de portales como idealista, segundamano o fotocasa.

Queridos lectores, la ayuda al alquiler de Zapatero no ha supuesto ningún avance. Solo ha servido para que los propietarios hayan inflado más los precios. En España sigue siendo misión imposible que una persona joven se marche de casa de sus padres, a menos que lo haga con su pareja o a compartir piso con amigos o desconocidos.

¿Estás buscando piso? ¿Has sufrido para encontrar un sitio donde “malvivir”? Añade tu comentario.

¡Salud!