150 millones de Km. Esa es la distancia que separa la Tierra del sol. Un astro que ilumina nuestras plácidas existencias, y nos aporta el calor y el bienestar necesarios para el desarrollo de la vida en el planeta.

Pero el sol no es ese objeto celeste tranquilo, inmutable e inofensivo que nos parece a nosotros desde nuestra visión antropocéntrica…

El núcleo del sol hierve a 27 millones de grados. En esta bola gigante de fuego  se produce una fusión nuclear donde los átomos de hidrógeno se funden generando helio. El astro rey es una auténtica bomba. Consecuentemente, en su atmósfera se generan enormes campos magnéticos que, agravados por la rotación del sol, producen arcos y manchas solares de catastróficos efectos aquí en nuestro planeta.

atmosfera sol_tormenta solar

Cuando los arcos magnéticos se cruzan, estallan violentamente y la energía se libera como una erupción solar que viaja por el espacio, en forma de viento solar cargado de partículas. De ocurrir algo como esto, apenas lo percibiríamos en forma de  auroras cuajando el cielo nocturno en latitudes impropias de dicho fenómeno.

Pues nada de esto es comparable con lo que estaría por llegar cuatro días más tarde

Cuatro días más tarde, a la erupción solar le seguiría un fenómeno conocido como Eyección de Masa Coronal o EMC, toda una virulenta lengua de radiación que barrería la atmósfera terrestre. La ionosfera bulliría por la radiación y las auroras se convertirían en cortinas de colores que inundarían durante días la oscuridad de la noche.

aurora _tormenta solar

Pero la Tierra no está desnuda ante esta catástrofe. Nos defiende la magnetosfera, el campo magnético terrestre que se retorcería en su lucha contra el impacto de la materia solar. Sin la magnetosfera, nuestra atmósfera sería barrida por completo, relegando a nuestro planeta a un futuro similar al que debió de acontecerle a Marte.

marte curiosity

Sin embargo, no es este presagio el que preocupa a los gobiernos de todo el planeta y del que nosotros, los ciudadanos, no estamos siendo informados. La verdadera y funesta consecuencia de que una EMC impactara contra la Tierra es la destrucción de nuestra red eléctrica y la caída de nuestro sacrosanto modo de vida moderno, que debido a la complejidad tecnológica actual, nos hace terriblemente dependientes de cualquier dispositivo o aparato eléctrico. Sin ser conscientes de ello, somos tremendamente vulnerables.

El 13 de marzo de 1989 una tormenta solar impactó contra la Tierra. Y en en Quebec los transformadores eléctricos se sobrecargaron y estallaron provocando la caída de todo el sistema eléctrico.

A lo largo de la historia se han registrado otros sucesos similares. En 1859, se produjo el llamado Evento de Carrington, una tormenta solar que provocó notables problemas en los sistemas telegráficos de EE.UU.

En efecto, conforme nos hacemos más dependientes de la tecnología ligada a los sistemas eléctricos, mayor es el grado de peligro al que estamos sometidos.

La única forma de evitar un desastre como este sería anticiparse a la tormenta y desactivar la red eléctrica para que no sufriera daños.  La pregunta es: ¿estamos preparados?

atmósfera del sol_tormenta solar

 

El nuevo orden de las cosas” es una novela de Ciencia Ficción, primera finalista del I Premio de novela de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento, que indaga en lo que ocurriría si una tormenta solar impactase contra nuestro planeta. En un futuro distópico la civilización occidental y el primer mundo han sucumbido a esta catástrofe… Pero hay quienes pretenden a toda costa hacerse con el poder…

¿Te interesa? “El nuevo orden de las cosas” se publicará en octubre de 2017 por Premium Editorial. Mientras tanto, para no perderte ninguna novedad, sígueme en mi página en Facebook.

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